En el viento, la tarde
es una cuerda de arena
por donde azul
pasa el eco del mar.
En el corazón de mis ventanas,
la luz habla canciones
enjuevecidas y las nubes
alzan su copa de flores
para brindar por las cosas
distantes que recuerdo.
En el viento, la tarde
es una orilla de respuestas.
Mi pecho tiembla veranos
mientras nado la brújula
de mis brazos en calma.
