Llueve y llueves tú.



Llueve y llueves tú.
La ciudad es un río
de nostalgia que cruzamos
como pájaros de sombras
nuevas. La luz es
aún melancolía
si la miramos.
Las gotas nos
acumulan como flores
de papel y 
navegamos
como barcos
entre relámpagos
azules. Llueve y llueves
tú. Llovemos.
Es eso lo que te
quiero decir.