Cualquier primavera es un incendio
si las flores, que alegres nos asoman
al viento, nos permiten el sol
de un canto por las nubes.
Míranos amor aquí,
somos esa sombra
que los girasoles cantan.
Contémplanos así amarillos
en otro solitario atardecer de mayo.
Llévanos al fuego compartido
de nosotros en la acera.
Ámanos amor ahora
que caminamos la vida
como yendo a un vinilo de jardines.
Dinos mucho el amor otra vez.
Vívenos en este pétalo ovalado
que es el mundo. Gíranos
hacia la magia y seamos
tildes por el cielo.