Sé que persistimos
por las aves de cometas
que pensamos. Allá
en alguna luna,
las señales aguardan
cohetes de momentos.
Sé que seguimos
porque nos duele
la espalda del aliento,
la primavera hacia
ninguna parte, los
alfiles de todas las
palabras. Sé que
sólo nosotros
temblaremos, que
el amor es una
antena. Que allá
vamos solos,
tan solos, con mil
poemas en las
manos.