existen líneas que se
escriben
milagros intrazables
pinturas que se hablan
persisten relojes de viento
elevadores de momentos
bocas en la savia de los
árboles
existen diciembres que
lloran
y raíces en el alfabeto de
los días
abundan soles
en microscopios de
instantes
mares de brillantina
en la soledad de una
tormenta
y existe el corazón
que tengo porque existes tú
en el vuelo de los pájaros
donde el lienzo que nos esboza
allí donde te amo porque
te amo tanto
donde perpetuos y boreales
danzan los contornos de tu
voz