Abril en un Kandinsky.



Es esta luna amanecida
de abril en un Kandinsky
imaginario donde entiendo
un poco más la primavera.
Un pájaro canta, lejano,
como recordándome que
fui joven y tuve muchas
lunas que también
amanecieron
antes.

Contemplo
que cada día que fue hermoso
tuvo un lienzo posible
en el que sembré flores
y poemas.

En esta mirada que
ahora tengo,
abril es una luna
desdibujando mis
pupilas.