Necesita la luna
un mar de ciudades.
Por eso mira al mundo.
Para navegar las olas
que somos entre poemas
y bolsillos rotos.
Entre viejos tejados
de antiguas acuarelas
glorificadas.
Requiere la luna
no tardar.
Precisa mi ventana
de invierno para
ser astronauta
de mi vigilia.
Satélite voraz
de mi habitación
lunaverso.