Mapa para una hoja seca.

 


Concéntrate en los
puntos cardinales
de una hoja seca.

Al norte tiene al otoño
pintándola de cobre azul
con una brocha de viento
gélido y hermoso.

Al este las bancas vacías,
tibias siempre porque
los enamorados pasan
y vuelven a pasar
como tibias aves
de noviembre.

Al oeste las miradas
de los que ven hacia las calles
con esos poemas incesantes
en los ojos.

Al sur los parques,
las frías aceras dándole
cobijo a su danza,
a su algoritmo de belleza
en movimiento,
a su caída en este verso,
necio y definitivo
en que renace,
como brújula,
eterna en el
motivo del
mapa de
la vida.