Las octavas del verano.



Te hablo del sonido que piensan las olas.

Acaso de un murmullo en la arena de las cosas.

Te digo una canción que es de nubes y otra
de las flores bellas que caminas.

Las aves nos entonan a estas horas
en que decir completamente tiempo
es una tarea de jardines brillantes.

Te hablo para decirte que estás pasando
y que te amo en las octavas del verano.

¿Puedes escuchar al sol enjuliecer en tus poros?

¿Puedes dejarme para siempre la melodía
de tu cadera en llamas?