De los mirlos que atraviesan Enero.




Quédate a mirar el 
eco tangible
del escape.

Revisa las maniobras
de salida.

Triunfa y
declama mirlos 
que atraviesen enero.

Decolora la causa matinal
de las lindes. 

Pronuncia desde tus ojos
el precipicio en caída libre
de los mismos laberintos abiertos.

Escucha los bosques:

son un recado invisible
leyéndonos eternos.