Este día que
podría ser última voz mía
camina una lluvia
muy fina,
canto y dolor,
heridas y
celestes llamas.
Este día que de
penumbras y gozo
guiña mariposas
y paisajes,
tiembla oropeles
de distancia enardecida,
bocetea mi
cuerpo tendido en la geometría
fugaz de los
sauces y
rodea líneas
rectas.
Este sitio de
flamas y escapismo.
Esta carretera
y el remanso de
los peces de
arena.
La vida como
pie de página
de poemas que aún no escribo.