Políptico de la misma lluvia.






I

Un charco de postales en la memoria de las aves. El agua desdoblada.
La cicatriz del tiempo en las alas carcomidas del eco callado.

¿Alguien ha visto la ciudad últimamente?

II

En la risa de una ecuación, toco mi nombre.
La velocidad de un algoritmo otoñecido me señala como árbol.
Y soy un árbol de hojas secas, imaginario.
La velocidad del transcurso.

III

Veo el silencio.
Eso también es pasar.
Los vuelos de un piano desgastado
conjugan atriles de viento enlluviado.
Siento jardines de noviembre entre mis hombros.
                Conduzco flores sobre las viejas avenidas.

IV

Un ruiseñor ha trazado un mapa en los cristales.
Las ramas de un recuerdo resplandecen como polvo de horas.