Nubladas antenas.


                                                      


Van a la ciudad
los días plomizos
claramente
agostecidos.

Arriban
al contorno 
de una poética
que resbala imágenes
de humedad amanecida.

Me quedo en mi pecho
como pie de página
señalando libélulas
y montes.

Nubladas antenas
captan que lato
el resto de mis
pestañas
incendiadas.