Downtown Monterrey.


                                                      


El día, que vuelve azul,
es una canción de Jon Brion
arrojándome al piano
de las nubes.

¿Qué tengo en mi corazón
sino los penúltimos 
días del verano?

¿Qué tanto pesa la bitácora
de este incendio?

Cualquier sábado, lo sé,
es un invento.

La ciudad ha vuelto a conspirar
para disiparme.