vhs de una lluvia implacable.


                                                      


No entiendo esta lluvia de junio
enviando postales de las mismas avenidas.
Apenas en el domicilio de cada gota,
un dibujo de todo existe. Un plumón
esbozando una memoria por los parques,
un cuaderno de esos días sin hojas disponibles.
Hasta este momento ya se ha escrito
lo necesario. Los poemas sueltos
de mi vida son una vuelta a la izquierda
recordando aquellos años. Son la calle que
llevaba al videoclub cuando todo era distinto.
Y no entiendo cómo esta lluvia sigue
llevándome a los mismos lugares.
Cómo hay fonemas de imágenes 
crujiendo cartesianamente los idiomas pasados.
Pero no la entiendo.
Son estos fotogramas un cartucho
de vhs sin nombre ni referencia.
Me acuerdo cuando siempre pasaba por aquí.