Leo la poesía completa
de Luis García Montero.
Los primeros toboganes de mayo
desembocan nuevamente
en una tormenta hermosa
y cualquiera. Monterrey
es amanecida una cátedra
de cómo deben ser las ciudades
bajo la lluvia, trenes lentos desde
todo lo que hierve, diorama ineludible
de una realidad efervescente.
No sé qué papel juego
en este asunto del universo.
¿Será que es mi deber compilar
estas húmedas memorias que nadie
recopila? Cientos de miles de parabrisas
son metrónomo de este poema
mientras me veo caer en esta fecha
que todos empiezan a olvidar.
Leo Problemas de Geografía Personal
y no sé cómo desprenderme de
esta forma de amor por la vida.
De estos pedazos de gris culminando
un alfabeto de algoritmos posibles.
Es un hecho que los mapas de un instante
no van en un atlas de ausencias.
Sólo siento el temporal enfurecido
de la corriente. Un latido descendiendo
al inicio de otro mes a mi costado.
