Leland Sutton y el vinilo de la vuelta a casa (apuntes de asombro, gratitud y nostalgia después de leer las canciones de amor a quemarropa de Nickolas Butler).
"Cuando no tenía otro lugar adónde ir, siempre volvía a Little Wing"
Nickolas Butler / Canciones de amor a quemarropa
En el bar de veteranos no nieva.
Nieva afuera.
Donde todas las tiendas han cerrado
y un pájaro de pólvora invernal
canta semáforos solitarios.
Las únicas luces
son los cigarros que están
por apagarse.
El bullicio tan sepia del momento
parece una canción a mansalva
taladrando la nostalgia
como el ruido de la aguja
en el vinilo de las cosas.
Green Bay pierde por catorce puntos
pero a él no le importa.
Las balas de silencio se apropian
de su corazón melancólico donde
Nueva York es brújula para saber
volver a casa.
Recuerda que un Grammy es
la chica de su vida
y sus amigos
subiendo a la luna
de la vieja cisterna
oxidada de recuerdos.
Y nada más.
En el bar de veteranos
su alma es un estudio de
grabación encendido.
Gira su vida en su
vida mientras piensa
que siempre habrá trenes
que vuelvan a los atardeceres
de Wisconsin.
