Otro poema un Enero 16.


                                                      


Otra vez debo hacer alto. Sé que conduzco en dirección a las mismas voces del paisaje atardecido. Puedo verme en la poesía que llueve estos momentos, este alto donde mismo, esta baraja de lugares indicando brújulas hacia cualquier lugar de mis venas. Respiro imaginaciones. Estar en un sitio es estar en la sed de un verso que se reclama en la fortuna de un cuadro viejo, el cuadro del corazón aterrizando en las mareas de un día perfecto. De un mapa eterno sin retrovisores más allá del eco de este nuevo recuerdo. Sé que se puede ser esta canción y esta mirada. Este tono del celeste casi mítico y posible. Que esta precisión de postal es argumento para entenderlo todo. 

Ahora avanzo. 

También la felicidad es alejarse.