Octubrecer es conjugarse con la necedad del ocaso (timbre postal de una mirada).


                                                    


Desprenden los mapas altos sus
pétalos de palabras.

Me ubican.

Me dejan en la prisa cartográfica de 
de mi boca perpleja.

Un párrafo de mi pecho calla.

El origen de esta tarde
es sólo un repaso
de mi alma algún día.

Algún octubre.

Cuando pasaba por aquí
y ocurrí la exactitud 
de flores dispersas
escribiendo el cielo.